Conversaciones con el cielo...
Estos días no noto tu presencia y la extraño. Está la cosa jodía, me sublevo por nada, como si hubiese retrocedido diez o, tal vez, doce años en el tiempo, te reirías si me vieras, te gustaba hacerme rabiar y verme rabiosa.
No estoy mal, lo sé sobretodo porque no te siento por aquí, espero que el niño esté bien, que no hayas tenido que dejarnos por ir a darle una vueltecita a él. Ya, ya se que debería llamarle, pero él tampoco me llama y me canso de tener que ceder siempre, de ser la mayor, estoy cansada mamá, no me riñas.
¿Sabes? He estado pensando en llevarme a Madrid la foto aquella de papa y tú en la ribera, esa en la que pareceis dos hippies, con las gafas a lo Lenon y las greñas, buscar a alguien que la pinte, este fin de semana lo comentaré con W. a ver si conoce a alguien y la pondremos en el salón, a la niña también le hace ilusión.
No se que decirte, aunque supongo que no hace falta, que lo ves, alguna ventaja tenía que tener que no estuvieras, sobran las palabras, sólo... ven a taparme esta noche y dame un beso, lo necesito.
-lamanu-
